El balón rueda en Sudáfrica

Ciudad del Cabo, febrero, cinco de la mañana. Entumecidos y cansados nos bajamos del avión. Somos Claudia Steiner y Benedict Steilmannel equipo de formación de la ONGD alemana Jugend Dritte Welt, una de las seis organizaciones que participan de la realización de una campaña escolar sobre Sudáfrica y el Mundial de fútbol: Champions for South Africa.

Ya se han disputado muchas Copas del Mundo de fútbol, por ejemplo la de Brasil o la de Estados Unidos. Sin olvidar, naturalmente, la de 1954 en Suiza y la de 2006 en Alemania, casi igual de legendaria. Cada una fue especial a su modo, pero seamos sinceros: ¿A quién le importa dónde ruede el balón? ¡Lo importante es que al final ganemos!

Sin embargo, 2010 es algo Especial. Es la primera Copa del Mundo de fútbol en toda África. ¿Y qué importancia tiene esto  para el continente negro, acerca del cual no escuchamos nada más que guerras civiles, catástrofes naturales y hambrunas? Al dirigirnos desde el aeropuerto a nuestro alojamiento, ubicado detrás del Monte Mesa, enseguida lo vemos: Las autopistas son más anchas que la última vez. Y oímos que el Estadio Greenpoint está casi acabado.

Exactamente igual que en toda Copa del Mundo. ¿Pero qué significado tiene este gran acontecimiento para las personas que viven en las apiñadas chabolas provisionales situadas a lo largo de la autopista al aeropuerto?  Una enorme oportunidad para mostrar al mundo que los africanos pueden hacerlo, dicen los periódicos. Thabo Mbeki, el anterior Presidente de Sudáfrica, expuso durante la presentación del emblema de la Copa del Mundo en Berlín que la Copa del Mundo puede  devolver a África la seguridad en sí misma, igual que en el Milagro de Berna en 1954, cuando los alemanes "volvieron a ser alguien" tras lograr la victoria. Cada tiene una dimensión única y diferente para el país que lo organiza.

En Khayelitsha nos encontramos con Taski Sitholee, el entrenador del Masakhane United Football Club. Masakhane significa "ayudarse los unos a los otros", lema del club, que cuenta con el apoyo de varias organizaciones católicas en Ciudad del Cabo, entre ellas Don Bosco. Khayelitsha es uno de los mayores Townships de Sudáfrica. Los Townships son lo que queda de la época del Apartheid, cuando la población negra y de color, la hindú y la china no podían vivir donde querían, sino que vivían bajo una estricta segregación racial.

Taski entrena a sus jugadores en un terreno en medio de las casas de Khayelitsha. No es un campo de fútbol, la superficie recuerda más bien a un campo arenoso. No obstante, cerca de 30 adolescentes corren por el campo y obedecen las instrucciones de Taski con férrea disciplina. También hay algunas chicas. "Mi próximo proyecto será un equipo femenino propio", revela además el entrenador, toda una innovación en el barrio.

Hablamos con André en el campo de fútbol. ¿Si tiene ganas de que se celebre la Copa del Mundo? "Sí", dice con  ojos brillantes. "Los mejores jugadores del mundo vendrán a Ciudad del Cabo, será grandioso". El orgullo que genera por su país esta Copa del Mundo de fútbol está escrito en su rostro.

Taski fundó Masakhane United en 2003 porque él mismo se desvive por el fútbol, y porque está convencido de que puede ser un buen medio de alejar a los niños y adolescentes de la calle, de generarles ambición y de proporcionarles una identidad. Queremos saber qué importancia tiene la Copa del Mundo para su país.

Se le iluminan los ojos, se inclina hacia nosotros. "La Copa del Mundo de Fútbol siempre fue algo que se celebraba en otro lugar. No era parte de nuestro mundo. Ahora mostraremos al mundo, que también somos parte del fútbol. De pronto, todo eso está aquí, y nosotros somos parte del mundo."





Seite weiterempfehlen